Tanto para verano como para invierno, las casas rurales son un recurso muy recurrente entre las personas que quieren unos días de descanso y desconexión. El turismo rural ha evolucionado muy positivamente en los últimos años, siendo elegido como objetivo de vacaciones preferente para familias, parejas o grupos de amigos.

Este incremento en la demanda de casas rurales ha hecho que la oferta también sea mayor, y por lo tanto la competencia entre las mismas. Las casas rurales compiten entre ellas procurando que sus servicios sean mayores y mejores, cuidando hasta el mínimo detalle. Teniendo en cuenta que una mínima característica puede marcar la diferencia entre ser elegida por unos turistas o no, una de las cualidades que puede marcar la diferencia en esta ventaja son las cubiertas de piscina para casas rurales.

Con las cubiertas de piscina favoreces que la estancia en la casa rural sea plena a lo largo de todo el año, eliminando la temporalidad a la que está sujeta el uso de la piscina y del jardín donde se encuentra la misma. Aportar la posibilidad de estar en la piscina o jardín incluso en días de lluvia, aporta un plus de seguridad a los usuarios, ignorando el tiempo que puede hacer como punto de inflexión para elegir su destino vacacional.

Como dueño de una casa rural, podrás optimizar tu paquete de servicios, además de llegar a segmentos de público nuevos y ser mucho más competitivo.

Incrementa el precio de tu alquiler

El alquiler de una casa rural viene sujeto a la ubicación de la misma, sus características, estética y prestaciones, entre otras. Un plus como la cubierta de piscina, te genera un margen de aumento de alquiler totalmente justificable con tus clientes. A la vez que estés ofreciendo un servicio mucho más completo, accesible y sin temporalidad, podrás generar mayores beneficios con el incremento del precio de tu alquiler.