Las instalaciones de una casa sufren deterioros con el paso del tiempo, la piscina es una instalación más. Si tienes una en casa debes saber que también sufre daños tales como fisuras, desgastes o mal funcionamiento que produzca moho. Estos daños deben ser reparados antes de que llegue la temporada de baño para que pueda ser usada correctamente y sin producir daños colaterales, es decir, en otoño o invierno cuando no se está usando.

Si la reforma en tu piscina no es por daños sino porque te gustaría innovar o cambiar algo de ella, lo más usual es cambiar el color. Los colores básicos son el azul y el verde pero puedes salir de lo normal y lanzarte al color blanco o a construirla de arena.

Como tipos de reformas hay muchas, puedes cambiar el revestimiento interior si está desgastado, cambiar los elementos de acceso a ella, el sistema de depuración. Si tienes ducha debes cambiarla, al igual que las tuberías, pues es aconsejable con el paso del tiempo. Saliendo de lo habitual puedes optar por instalar un sistema de calentamiento que alargue la temporada de baño, construyendo una cubierta junto con una bomba de calor, la temperatura del agua alcanzará un nivel más agradable, y hará que aproveches más tu piscina. Otra opción es sustituir el uso del cloro por el uso de la sal, mediante reacción química en el equipo de filtración gracias al clorador salino que produce una sustancia más sana para la piel que el cloro, pero que hace la misma función.

Pero sin duda lo más importante a la hora de hacer una reforma en tu piscina, es escoger a un buen equipo de profesionales que haga que la reforma se realice correctamente.

Riesgos de no mantener adecuadamente la piscina

A todos nos gusta tener una piscina en casa pero aparte de disfrutar de este privilegio es importante que sepamos cuidarla o se convertirá en un problema, más que en beneficio.

Tener una piscina, aparte de disfrute, conlleva gastos de mantenimiento y tiempo que invertir en ella para tenerla lista. Aunque hay quien prefiere tenerla a punto todo el año, normalmente suele tenerse solo en verano, el caso es que cuando vaya a ser usada debe estar limpia y con el agua en condiciones óptimas para que nuestra piel y organismo no sean afectados por insalubridad.

Los principales síntomas de no mantener bien una piscina aparecen en la piel, ojos y sistema respiratorio, además también puede producir infección en los oídos. Por ello es tan importante tener un mantenimiento profesional y correcto de tu piscina.